Algunos inconvenientes que se produjeron en las canchas de la Liga Casildense hicieron reflexionar al Órgano Ejecutivo. El eje que combina a los dirigentes de la LCF, la policía y los jueces determinó que los partidos de riesgo, se agregue un efectivo que filme al público para darle mayores herramientas a quienes determinan culpas.

Ricardo Pozzi analizó la seguridad en la Liga Casildense.
Ricardo Pozzi analizó la seguridad en la Liga Casildense.

Ricardo Pozzi, presidente del ente regulador del campeonato que se disputa en la región, confirmó el dato en Radio Casilda y lo justificó. "A partir de las filmaciones se individualiza a la persona que cometa algún desorden, se lo identifica, se le toman los datos y la policía se los pasa a la jueza para que se le aplique la Ley del Deporte", dijo la máxima autoridad del fútbol local que pidió a los clubes "que se pongan los pantalones largos porque esto se va a volver imposible de manejar".

Pozzi adelantó que por cualquier incidente ocurrido durante un partido de inferiores o primera, el equipo con el cual esté identificado quien lo provoque podría llegar a ser sancionado con una pena de un partido sin público, con lo cual se le genera un perjuicio económico muy importante.

Además, los árbitros tienen la potestad de suspender un partido de divisiones menores si es que un mayor que sea parte del público, desvirtúe el normal desarrollo del juego y se resista a abandonar el estadio acompañado por las fuerzas de seguridad.

"La idea es que mujeres y niños puedan volver a la cancha con tranquilidad. La violencia se tiene que terminar. Tenemos bastante antiguedad en la liga para que se tome conciencia de lo que está pasando. Estuvimos trabajando para determinar las medidas que creemos necesarias", afirmó Pozzi, quien manifestó que si no se corrige la situación por este medio, deberán ser más severos.