El cura párroco de Melincué, Eugenio, valoró la asistencia recibida en esa localidad que, no obstante, continúa soportando horas difíciles ante el asedio del agua de la laguna, agravado por el viento sur y el pronóstico de lluvias para las próximas horas.

El sacerdote confirmó que las 50 personas que habían sido evacuadas ya regresaron a sus hogares. Sin embargo, en la noche del jueves la lluvia retornó y se esperan tormentas para la noche de este viernes y la mañana del sábado. Con todo, el religioso aseguró en Radio Casilda que la población "tiene sus necesidades básicas cubiertas", y en buena parte atribuyó esa situación a Cáritas de Venado Tuerto, cuyos voluntarios llegaron hasta Melincué para brindar su ayuda.

Eugenio aseguró que en la parroquia "hay 3.000 litros de agua, lavandina, elementos de limpieza. Lo que se necesite lo vamos a hacer saber. Se pusieron algunas campañas que no están autorizadas. Ayer llegó mucha ropa que no se necesita ni hace falta", aclaró.

Desde el plano de la salud, también se contuvo a los ciudadanos. El Samco del pueblo vacunó contra la leptospirosis, gripe y hasta colocó antitétanicas en quienes no las tenían registradas. Incluso, al bajar el agua, las calles dejaron de estar anegadas y las escuelas abrieron sus puertas.