24 de febrero de 2017, una fecha imposible de olvidar para quienes habitan la región, y mucho menos para los que se vieron directamente afectados por el choque de las dos unidades de la extinta Monticas. Trece personas perdieron la vida y sus familiares siguen reclamando justicia. Al día de hoy no hay ni un solo imputado en la causa que maneja el fiscal Walter Jurado.

La última novedad que tuvieron las víctimas y familiares del choque se remonta justamente a la semana en la cual se cumplió el aniversario. Quizás impulsada por la mediatización que tuvo el tema. "Nos habían dicho que iban a presentar avances y todavía estamos esperando. Hay un abandono terrible y no es casual", manifestó Alberto Tieppo, pareja de Cintia Albornoz, una de las casildenses que perdió la vida.

Pese a la unión que demuestran los afectados en su reclamo de justicia, la misma parece darles la espalda, al menos por ahora. Ni siquiera aquellos que requirieron y requieren de un tratamiento especial para su salud tuvieron un respaldo económico de parte del Estado. "Hay personas que hasta el día de hoy no se subieron más a un colectivo", insistió Tieppo.

Mientras tanto, en Casilda, localidad que contó tres victimas fatales y otros tantos heridos, la oficina de reclamos continúa siendo una utopía. El lugar físico donde debería funcionar luce semi vacío y sin respaldo para las consultas de los actuales usuarios del transporte. El grupo de Autoconvocados que se formó post siniestro parece haber agotado las instancias para crear conciencia.