En marzo pasado una empleada municipal de San Carlos Centro fue cesanteada y posteriormente despedida, en el marco de un acontecimiento muy poco claro. La mujer fue encontrada desmayada y ante la imposibilidad de seguir realizando su labor habitual, el Ejecutivo local prescindió de sus servicios. El caso conmovió a los titulares de Festram, quienes ayer participaron de una convocatoria en dicha localidad.

La Red Sindical de Mujeres que tiene el organismo encabezó el reclamo para que se restituya de inmediato la fuente de trabajo para esta docente que se desempeñaba en el Área de Educación. En el gremio creen que el despido fue “injustificado”, a tal punto que existen causas judiciales abiertas, de orden penal y laboral.

Mientras se espera por una respuesta de los responsables y de la justicia, cientos de mujeres se dieron cita en San Carlos para apoyar la causa. Desde temprano hicieron un recorrido por toda la ciudad, se detuvieron frente a la parroquia y dieron espacio a la lectura de una carta del Papa Francisco referida a la hipocresía. La congregación culminó en la sede de Gobierno local, aunque nadie atendió a los miembros del gremio pese a que se había solicitado una audiencia con antelación.

Las mujeres del Sindicato de Municipales Casildense se acoplaron a la movida y quien alzó la voz fue Paulina Fortunassio, integrante de la actual comisión directiva. “Lo que nos comentaron es que el Intendente siempre ha tenido medidas muy arbitrarias contra los empleados estatales. Pero esta es la más grave de todas”, remarcó.

La víctima del hecho estaba cursando un embarazo que perdió luego del episodio. Cuando el servicio de emergencias la retiró del lugar, presentaba lesiones en su cuerpo. Luego de su internación se le inició un sumario, se la suspendió y se la terminó despidiendo.