Durante la tarde del miércoles, Radio Casilda estuvo presente en Nueva Roma buscando testimonios de todos los colores. Por un lado, los vecinos del barrio, quienes hicieron oir sus reclamos. Pero también los responsables del municipio se expresaron antes de la reunión de este jueves, a las 20, en la vecinal.

El intendente Juan José Sarasola afirmó que “los vecinos tienen razón. Entendemos la bronca, el enojo, el reclamo. Son cuestiones irresueltas desde hace muchísimo tiempo. El clima puso en evidencia de manera descarnada a todas las cosas que pasan en el barrio. Desde que asumimos estamos buscando soluciones. Vamos a manifestar nuestra planificación. El último temporal puso todo patas para arriba. En este barrio se sufrieron las peores consecuencias", indicó. Y agregó: "Es hora de ponernos a trabajar y a partir de nuestras  propuestas y los recursos que disponemos, trataremos de solucionar el problema. Esto no comenzó desde el 1º de abril con la primera lluvia fuerte, sino desde el primer día de gestión. No pudimos comenzar con las obras por distintos condicionamientos. Faltaron los materiales y faltó el buen tiempo. El Niño está en retirada, la situación climática va a mejorar y vamos a hacer obras efectivas y que perduren, no sólo una respuesta inmediata”.

Desde la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, la Ingeniera Marta Lapegüe comparó la situación respecto a la primera reunión que mantuvieron los habitantes del lugar. “Desde aquella reunión hubo tres semanas posteriores de lluvias. Hace recién 10 días que trabajamos con los equipos. La obra pública necesita un suelo seco. De obras no hicimos nada. Sólo mantenimiento y cunetas que se hicieron por pedido de los vecinos. Fueron obras de acomodamiento después de las lluvias. Las obras no empezaron. Sólo se hizo el cuneteo completo de calle Montevideo. Encontramos muchos tapones. Necesitamos el mantenimiento de la obra nueva porque si no, no va a perdurar en el tiempo”.

De su parte, la Secretaria de Desarrollo Social, Celina Arán, marcó una pesada herencia recibida desde mandatos anteriores que han condicionado la actual situación.

“Las necesidades que tenemos no están fundamentadas en la emergencia climática, sino que viene desde antes con la pobreza estructural. A través del relato de los vecinos me quedó el reflejo y espejo de la ciudad que recibimos y tenemos el compromiso de cambiar. Hay que resaltar la participación y el fortalecimiento de la democracia”.