La recorrida que emprendió Marcelo Albornoz, nueve jefe de Unidad Regional IV, por las distintas vecinales de la ciudad tuvo su capítulo en Nueva Roma durante la velada de jueves. Alrededor de setenta vecinos y comerciantes de la zona se acercaron para conocer al nuevo mandamás y plantearon cuales son los mayores temores con los que les toca convivir a diario.

Luego de una presentación formal y de que el director repitiera algunas de las pautas que marcó el pasado martes en el Teatro Dante, se generó un interesante debate e intercambio de ideas con el público que estuvo en el Salón Multiusos Eldo Cattoni. Varios interlocutores aseguraron que "conocen bien las caras de ladrones", aunque pocos se animan a denunciarlos por temor a reprimendas. 

Albornoz escuchó a los vecinos de Nueva Roma.
Albornoz escuchó a los vecinos de Nueva Roma.

Por otra parte, se remarcó que en las calles de los sectores C y D de Nueva Roma, la delincuencia juvenil es moneda corriente. Según los habitantes de esas parcelas, es muy común ver menores de edad a altas horas de la madrugada merodeando por el boulevard Villada, sobre todo en el trayecto que se extiende desde Argentino hasta Tomat.

Párrafo aparte mereció la atención al 911, al cual la mayoría sigue tildando como "ineficiente". De todas maneras, Albornoz propuso reunir a los representantes de cada vecinal para realizar llamados en forma de simulacro y controlar si el uso que se está haciendo es correcto.

Las autoridades municipales también fueron interrogadas. Se les planteó la necesidad de mejorar el sistema luminario, mantener una poda acorde que tome las lámparas e implementar mayor cantidad de cámaras de seguridad en el barrio. Actualmente, Casilda tiene 40 aparatos en funcionamiento, aunque sólo dos de ellos se ubican en el barrio de mayor extensión.

Finalmente, se recalcó la necesidad de terminar con la impunidad con la cual circula la droga. Para evitar malos tragos, las autoridades municipales y policiales se pusieron a disposición de quienes deseen realizar denuncias anónimas. De tal modo que las acusaciones serían firmadas, por ejemplo, por el mismo Intendente.