El fútbol chileno es bastante lógico. Hay poco lugar para las sorpresas y generalmente, los equipos que más puntos suman son Colo-Colo, La U y La Católica. De un tiempo a esta parte, hay un elenco que se mezcló entre ellos y da batalla. Es el O'higgins de Cristian Arán.

El entrenador formado en la Liga Casildense llegó al club por pedido de Jorge Sampaoli en 2008, cuando el Zurdo estaba al frente del primer equipo. Arán empezó a trabajar en las divisiones menores, fue ganando su espacio y lo ubicaron en varios interinatos como conductor del plantel principal.

Hace una temporada que se calzó el buzo de DT y el Capo de Provincia no para de crecer. A punto estuvo de ganar un título en el primer semestre, participó de la Copa Sudamericana en este segundo período y tras vencer 4-0 a Wanderers, finalizó en el cuarto lugar para asegurarse un cupo a la Sudamericana y estar a la expectativa de meterse en la Libertadores. Si Colo-Colo le gana la Copa Chile a Everton y luego derrota a Unión Española en un partido de definición estará en el máximo certamen a nivel continental.

 
Los méritos de Arán incluyen un elenco de bajo promedio de edad a partir de contar con muchos jugadores de la cantera, un club de presupuesto menor al del resto de los grandes y un rendimiento que, en condición de local, fue el mejor del certamen trasandino.