Los profesionales de la región que han logrado trascender en escenarios destacados siempre son motivo de orgullo. Este 2020, que para mucho es olvidable, será bien recordado por Andrés Lillini. El oriundo de San José de la Esquina está al mando del plantel de Pumas de la UNAM en la máxima categoría del fútbol mexicano. Su primera experiencia en un equipo superior viene siendo todo un éxito.

El actual DT de Pumas está más asociado a la formación de juveniles que a comandar prácticas de mayores. Pero el destino lo eligió y él asumió el desafío. A dos días de arrancar la temporada azteca, Michel González dio un paso al costado y dejó manco al equipo. Los dirigentes le pidieron a Lillini, que desde el 2017 coordina la Divisiones Menores de la institución, que tomara las riendas por dos juegos. Lo cierto es que ya van diez, y todavía no perdió ninguno.

De hecho, los diarios de esa región del país destacan su campaña porque es la segunda de mejor comienzo en un torneo corto para el club. Las cosas de la vida y el sabe esta preparado marcan la historia de un joven entrenador sanjosesino que está dando unos primeros pasos muy firmes.

Así empezó todo  

Andrés Lillini realizó su corta carrera como jugador en las ligas de la región. Luego de dejar Newell's, se vino a Belgrano de Arequito y fue campeón en un elenco que dirigía un tal Jorge Sampaoli. Pero no quedó allí, también dio vueltas olímpicas con Atlético Pujato. Otras dos.

Hacia comienzos del nuevo milenio, y mientras jugaba en la Liga Cañadense, Darío Franco lo recomendó para coordinar un ambicioso proyector en el Monarcas Morelia. Tomó sus cosas y se marchó a México, dejando su primera huella. Retornó al país para trabajar en Boca Juniors y también lo hizo en Rusia, en el CSKA de Moscú. 

Sumó experiencias en cuerpos técnicos de primera y segunda división con Mario Sciaqua, hasta que emprendió otro viaje a norteamérica. Pumas supo de su trabajo y lo colocó como formador, un disciplina que lo apasiona.