Se calentó la serie final de la B del básquet de la Cañadense. En Nueva Roma, Aprendices se adelantó el miércoles y este viernes, ADEO igualó las cosas en un juego por bando, pero el trámite trajo tela para cortar.

El desarrollo de la segunda final fue por súper parejo. Lo muestran los goleos de cada cuarto. El primero fue 17-17, en el segundo la visita sacó una leve ventaja, el anfitrión mostró las garras en el tercero y en el último, cuando parecía que La Academia se lo quedaba, los de Cañada colocaron el 77 iguales y aún desperdiciado la ofensiva final, se fueron conformes al tiempo extra.

Para la definición, Aprendices perdió hombres claves por llegar al límite de faltas. Ese fue el principal eje de discusión de todo el mundo académico que cuestionó el accionar del juez Pedro Villarreal. Satriano y Domínguez vieron el final sentados y fueron testigos privilegiados de uno de los fallos polémicos. Estando a tiro en el marcador y con un minuto por jugar, Muia presionó la salida del rival y robó el balón camino al aro. Los jueces interpretaron falta y luego dieron un técnico al banco con lo cual, la historia quedó prácticamente sentenciada.

 

 

 

Si bien la luchó hasta el epílogo, Aprendices cayó 93-90 en su casa y con la serie 1-1, deberá disputar el tercer juego el domingo en Cañada de Gómez. Los árbitros debieron irse escoltados por la policía y el clima de tensión se evaporó con el correr de los minutos. El que dejó en claro su pensamiento fue Mariano Tagliotti, DT de Aprendices. "Tengo más de 20 años en esto y nunca vi una cosa igual. No soy el payaso de la fiesta de nadie. La serie final está desvirtuada desde el momento que un hincha fanático del rival viene a dirigir", declaró el entrenador en diálogo con CasildaPlus.com.