Es verano y los sitios naturales de la región son una alternativa para pasar un momento de esparcimiento. Sin embargo, algunos de ellos lucen descuidados. Los espacios que están en los márgenes del Carcarañá en Casilda perdieron atractivo.

Casi no quedan registros de los bancos del Náutico de Casilda.
Casi no quedan registros de los bancos del Náutico de Casilda.

El Náutico dejó de ser lo que fue. Si bien hace una década se había puesto en condiciones y estuvo a punto de ser reinagurado tras ser declarado como un área natural protegida, la crecida del río se llevó las obras y jamás recuperó su aspecto.

Sin embargo, la gente sigue concurriendo. El pasto está alto, las casas destruidas, e incluso fueron usurpadas y muchos de los bancos de los parrilleros están rotos. Aún así los casildenses concurren y se acomodan entre las malezas para pasar una tarde de sol y río sin instalaciones ni servicios acordes.

En Arequito, la comisión que se formó mejoró el espacio.
En Arequito, la comisión que se formó mejoró el espacio.

En Arequito, el predio se recuperó después que una comisión se formó para trabajar desde hace un año y medio. Con la colaboración de la Comuna, se contrató a un empleado para que cuide el balneario y se mantenga alerta ante eventuales robos y desmanes. Además, se organizan eventos con el fin de recaudar el dinero para volver a los épocas doradas.  

El mejor balneario de la zona es el de San José de la Esquina. Desde hace años, las instalaciones lucen en excelente estado y permanentemente se realizan obras, se organizan espectáculos y se aprovecha llevar a cabo la colonia de verano de la comuna. Sin dudas, un buen ejemplo a pocos kilómetros de distancia.