Teniendo en cuenta los tiempos que corren los niños y niñas deben pasar mucho tiempo en casa, esto implica que no solo por momentos se aburran, sino que abusen en algún punto de los permisos para por ejemplo, estar frente a una pantalla. Eso, además de ser una responsabilidad de los padres o tutores a cargo, es algo en lo que la ciencia ha puesto su desarrollo.

Estar dentro del hogar, a partir de todo esto que ha pasado con la pandemia, hace que aumente la cantidad de horas que pasan los chicos frente a la computadora, el celular o una tablet. "Es inevitable", comienza diciendo Trinidad Lopíccolo, pediatra, en diálogo con Radio Casilda, y haciendo referencia a la imposibilidad de salir a la calle, ir a una plaza o jugar con amigos.

Es por eso, que surge una necesidad de reinventarse, sobre todo de las personas adulta que convivan con estos niños y niñas. "Hay que entretenerlos y ser un poco flexibles. Pero marcarle y explicarle a los chicos por qué no se pueden algunas cosas", agregó.

Al estar mucho tiempo con dispositivos, "hay menos tiempo de juego del niño y reduce su desarrollo cognitivo y el vinculo padre e hijo" anuncia a modo de ejemplo la entrevistada. A su vez, agregó que "perturba la calidad del descanso, los exponemos a noticias". Es por tal motivo que recomendó acompañar a los y las niñas cuando están usando dispositivos de este tipo.

"Hay que enseñarles a manejarlos, es como cuando nos enseñar a conducir (un vehículo), hay que sentarse al lado, por donde sí y por donde no", detalló Lopíccolo. Es que "deben en compañía, debemos guiarlos, enseñarles y explicarles los peligros de ciertas cuestiones", concluyó.

Entre su análisis, la profesional remarcó que actualmente, se vive una coyuntura totalmente "excepcional". De todas formas, la Academia Americana de Pediatría estableció horarios promedios para la utilización de tecnología por parte de los más pequeños de la casa.

"La Academia establece que a menores de dos años, lo mejor es no exponerlos; de dos a cinco años, menos de una hora por día; y de cinco años en adelante, máximo una hora y media", aseveró.

Además, agregó que es importante entender que los niños deben moverse, al menos tres horas por día (entre los tres y cinco años), teniendo en cuenta que en el juego, muchas veces está su desgaste físico, importante no solo para su salud general sino para poder descansar y conciliar el sueño sin inconvenientes.

Como conclusión, Trinidad Lopíccolo, confió: "Tenemos que involucrarnos, tomar esto como una oportunidad y compartir momentos".