La tarde tuvo todo lo que necesita un escenario épico. Lluvia, cielo amenazante, hinchadas colmadas y cuatro equipos que lo dieron todo. Pero la suerte le sonrió a 9 de Julio y Atlético Pujato. Ambos pudieron sacar adelante sus series con mucho esfuerzo y definirán al campeón de la temporada 2018 de la LCF.

En Arequito la fiesta Pulgona. Luego de un primer tiempo en el cual la visita parecía tener las cosas claras, Lalo García abrió el marcador y despertó el hambre de gol de sus compañeros. A 10 del final, Pablo Vilchez lo empató y le daba el pase a Alumni. Restaban segundos para que el Alazán se abrazara al éxito, hasta que Sebastián Vergara mandó todo a la definición por penales. El lungo se redimió de la pea máxima fallada siete días atrás en el Polideportivo.

La definición desde once metros también tuvo dramatismo. 9 de Julio acertó sus tres primeras ejecuciones y sacó dos de ventaja porque Formica no pudo con Leguizamón y Glorio la tiró a la nubes. Fede Guistozzi lo pudo liquidar en el cuarto tiro, pero la terminó desviado. Vilchez lo niveló y el Burrito Ibáñez decretó el 4-3 con el que se cerró la tanda.

Postal de la Villa Deportiva, donde celebró el Pincha.
Postal de la Villa Deportiva, donde celebró el Pincha.

En la Villa Deportiva faltó fútbol y sobró calentura. Leo López marcó el único grito de la tarde, que le dio al Pincha el pase a la cuarta final en cinco años. Belgrano chocó mil veces contra la defensa anfitriona y se despidió del torneo.

En el entretiempo, hubo disturbios entre la parcialidad local y la policía. Todo se originó en la zona del buffet por algún entredicho. El match corrió riesgo de suspenderse, aunque las aguas se apaciguaron. En el cierre, también se produjeron encontronazos entre los protagonistas. Nardone y Cascio se fueron a las manos.

Lo cuestión es que, curiosamente, 9 de Julio y Atlético Pujato se verán las caras en la final tanto en Primera División, como en Reserva.