Hace casi seis años, el 6 de agosto de 2013 aconteció uno de los hechos más tristes que abarcó a la ciudad de Rosario y sus alrededores. La explosión y el derrumbe de un edificio terminó con la vida de 22 personas y el pedido de justicia se extendió por años. Hasta el día de hoy.

La familia Gianángelo, de la localidad de Arteaga, es la única que actúa como querellante dentro de este proceso judicial. En memoria de Débora y sus vecinos, es por lo que aún no se hicieron a un costado del camino. Este martes, a las 14 horas estarán todos presentes en el Centro de Justicia Penal para escuchar la sentencia que culmina un juicio llevado a cabo desde el mes de mayo.

"Nosotros como únicos querellantes, hace seis años luchamos por esta búsqueda de justicia y con un juicio ajustado al derecho. Le hemos dado a este tribunal las herramientas necesarias", anunció Adrián Gianángelo, hermano de Debi, en diálogo con Una Buena Tarde.

Además, el arteaguense anunció que "nosotros pedimos la pena máxima de estas once personas que llevamos al estrado, difiere de la Fiscalía que solamente pide la pena máxima y acusa a nueve personas". Y siguió: "La teoría de nuestro caso incrimina la responsabilidad de: una empresa; un consorcio; un gasista matriculado y los reclamistas de Litoral Gas".

Cuando fue consultado por la razón de seguir siendo querellantes, expresó: "Porque no hemos firmado un convenio económico millonario en el cuál, una de las cláusulas te ataba y te dejaba fuera del juicio". Según el entrevistado dentro del acuerdo "tenes que renunciar al acción penal y civil otorgándole la impunidad a estas once personas".

"Ser querellantes nos permitió llevar nuestras pruebas y nuestros testigos, darle una teoría distinta a los jueces. Hemos hecho lo humanamente imposible y lo jurídicamente exigible", anunció. Desde las 14, los ojos estarán puestos en la sede de Centro de Justicia Penal donde  el tribunal integrado por Marcela Canavesio, Rodolfo Zvala y Carlos Leiva dictará el veredicto.