Un músico casildense recibió una salvaje agresión el domingo de madrugada, en la calle, y en circunstancias todavía no esclarecidas. El hombre perdió el conocimiento por el fuerte golpe que le aplicaron desde atrás, y cuando volvió en sí se encontró cubierto por su propia sangre.

Pablo García, guitarrista de la banda Estañados, había regresado a la ciudad y desde la terminal de ómnibus se dirigía a su casa cuando en Irigoyen y España cayó derribado por el golpe que alguien le propinó desde atrás y sin aviso previo, ni situación que explique semejante ataque. Tampoco el robo habría sido el motivo, puesto que García, de 35 años, conservaba su billetera con algo de dinero luego de haber recuperado la conciencia.

"Le rompieron la cabeza de forma artera, ni les importó si estaba vivo. Seguramente lo revisaron y se fueron", contó el padre del músico en Radio Casilda. Los supuestos ladrones no le quitaron nada porque sólo traía consigo una billetera con poco dinero.

La familia pudo tener contacto con él cerca de las 9, cuando lo vieron llegar ensangrentado y con corte profundos en su nariz y cabeza. Inmediatamente lo trasladaron al Hospital San Carlos donde los médicos pudieron constatar que la herida fue provocada por un objeto contundente. Como consecuencia le valió cinco puntos de sutura en su cuero cabelludo.

"Los que le hicieron esto son unos canallas, cobardes. Tranquilamente lo podrían haber matado", insistió su progenitor. La víctima se encuentra en reposo absoluto, con los dolores obvios por tratarse de una zona muy sensible y tratando de reconstruir el hecho.

Otro acontecimiento lamentable

El sábado cerca de las 20 hubo un robo violento en la zona de Urquiza y Zeballos. Una chica que levaba su celular en mano fue atacada por dos motochorros. El conductor era un hombre sin casco, mientras que su acompañante era una mujer que se descendió del vehículo, tomó de los pelos a la víctima y le quitó sus pertenencia. La policía busca a los culpables.