Tranquilo, como antes de jugar el choque determinante ante Ecuador. Los que está por fuera de sus manos, Jorge Sampaoli lo vive a su modo. La procesión va por dentro; para el afuera el técnico de la selección intenta mostrar que se limita a trabajar y ayudar desde su óptica, para luego transmitir confianza.

Llegó este miércoles a Rusia y se mantuvo de riguroso negro, muchas veces en remera mangas cortas a pesar de las bajísimas temperaturas y mantuvo el buen humor dentro del Hotel Crowne Plaza.  

Las cámaras registraron cuando saludó a Pizzi y Gareca, dos de los cinco entrenadores argentinos que estarán en la cita mundialista, además de él y Héctor Cúper y José Pekerman.  

Las sensaciones del DT pudieron palparse de forma directa porque en la antesala al sorteo brindó algunas notas individuales. Habló con los medios acreditados para cubrir la gala en Moscú, como el resto de los conductores y dio a conocer que piensa de cara a Rusia 2018.