En la jornada de jueves, algunos peatones que deambulaban por la zona del microcentro casildense se quejaron por una supuesta pérdida de gas que tornó al ambiente con un olor penetrante. Por las inspecciones que realizó la guardia de Sapem, se comprobó que no había pinchadura alguna. Por la magnitud del aroma, la misma provenía de algún tubo mal sellado.

"Solemos recibir llamados de los usuarios y está bien que se preocupen. Aunque nunca registramos una pérdida en nuestras instalaciones", detalló Carlos Testa, voz principal de Sapem en la ciudad. Según experiencia y por la descripción que hacían quienes sintieron el olor, el mismo provino de gas envasado.

El desprendimiento que se produce de los tubos, por su incorrecta manipulación, es de mayor densidad y puede permanecer en el ambiente durante varios días. Incluso suele propagarse a través de cañerías y desagües clocacales.  Por esa razón, es muy común que los ciudadanos lo perciban.

Nuevas conexiones

En otro apartado, Testa actualizó la información en cuanto los usuarios que se están sumando a la red de gas natural. En ese sentido, admitió que existe un retraso propiciado por una cuestión económica. Cerca del 50% de los beneficiados ya fueron avisados, aunque es mucho menor el número de quienes han podido costear la conexión y la adecuación de las instalaciones.