Hace meses que el Ejecutivo le pidió autorización al Concejo para endeudarse y realizar los ajustes necesarios en la estación reductora del gas para reforzar las conexiones domiciliarias. Si bien el Concejo aprobó el endeudamiento, desde el municipio se gestionó en paralelo una ayuda del gobierno provincial. Este lunes, Juan José Sarasola anunció que el crédito será reemplazado por un subsidio provisto por el gobierno santafesino.

La Secretaría de Energía enviará un fondo de $1.018.000 para afrontar el costo de la obra, que próximamente será licitada. En ese costo se presupuestó la compra de una válvula, los filtros y la mano de obra para encarar la ampliación de las redes de conexiones para 400 familias que según Sarasola, en el próximo invierno tendrán gas.

“Estamos firmando los llamados a licitación para poder encarar lo antes posible la obra y convocar a las 400 familias y que el próximo invierno, ya estén conectados”, resumió la máxima autoridad local en Radio Casilda. El Intendente realizó el anuncio acompañado de Carlos Testa, titular de Sapem, Juan Pablo Massettani, Secretario de Hacienda, y Fernando Sambrailo, Secretario de Planeamiento Urbano y Vivienda.

 

Hace más de cinco años que Sampem no realiza nuevas conexiones en la ciudad. Aquellos que entraron en lista de espera, ahora tendrán respuestas traducidas en las futuras conexiones que respetarán el orden cronológico que incluyen aquellos que pidieron tener gas desde 2010 a 2014.

A corto plazo, esta obra que comenzará en febrero o marzo, en parte solucionará un viejo problema. Para crecer globalmente se aguarda porque Litoral Gas resuelva dos obras que tiene previstas en la zona. Po otro lado, se avanza en las reuniones por el superador gasoducto regional sudoeste que incluye desde Arteaga hasta Venado Tuerto y Rufino, lo cual también implicará mejoras en la ciudad.