Los hechos delictivos pasaron a ser la preocupación número de los ciudadanos casildenses, y así lo entiende también el intendente, Juan José Sarasola. Los repetidos robos, cada vez con mayor violencia, hacen replantearse ciertos puntos. Es por eso que el encuentro del fin de semana con el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, no pudo haber llegado en un momento más oportuno.

La reunión que encabezó el funcionario, el pasado sábado, tuvo como principal objetivo detallar el funcionamiento de la nueva central inteligente Ojo, que coordina el despliegue policial de toda la ciudad de Rosario de manera on line y en simultáneo. De todas maneras, Sarasola trasladó un reclamo explícito con respecto a la situación que se vive en las calles de Casilda.

"Desde el sábado, ya hablé tres veces con el ministro. Los hechos de los últimos diez días son, por lo menos, llamativos. El problema es que también hay personas que cometen delitos y quedan rápidamente en libertad", aseguró el mandatario de la ciudad. Por otra parte, admitió que la acción delictiva en la capital del departamento Caseros se resume a un número no mayor a 30 personas.

Pullaro dijo estar al tanto de lo que ocurre en Casilda y admitió que se pondrá en campaña para articular una serie de medidas que lleven tranquilidad a los casildenses. De hecho, aseguró que se contactará con el jefe de Policía de Santa Fe para que haya una inmediata intervención.

El mandamás de la ciudad no estuvo solo, ya que lo acompañaron miembros de su gabinete como así también representantes de diferentes instituciones y asociaciones locales. Dijeron presentes: el secretario de Seguridad Ciudadana, Federico Censi; el director de Tránsito, Hugo Dichiara; el presidente del Concejo, Pablo Zanetti; el cura párroco, Adolfo Segovia; el pastor Sergio Alfaro; e integrantes de Acadin, Club de Leones, Asociación Becaria y Centro Económico.