Para este miércoles se aguarda por un descenso marcado de la temperatura. Lo que se proyecta como un anticipo del invierno. No es de extrañar que algunos ambientes interiores se sientan mucho más frescos y se opte por calefaccionarlos. Por eso siempre resulta pertinente escuchar las recomendaciones de expertos para prevenir y evitar curar.

"Lo primero que se debe hacer antes de encender cualquier aparato es que se revise por un gasista matriculado. Deberían ser desarmados y limpiados cada temporada invernal", remarcó Federico Censi, jefe de Bomberos y palabra autorizada en esta cuestión, en diálogo con Radio Casilda. Para el uniformado, hay dos ejes centrales: la prevención de incendios y las intoxicaciones por monóxido de carbono. 

En el primer punto, es fundamental evitar acercar elementos que alienten a la combustión. Un gran error es querer secar ropa sobre los artefactos. En lugar de ello, se sugiere colocar un tender dentro del ambiente, pero lejos de la fuente de calor. Por otra parte, pare revisa pérdidas nunca hay que utilizar encendedores o fósforos, en su lugar se puede detectar con espuma mediante detergente.  

El asesino silencioso

El segundo y gran inconveniente que llega en las épocas invernales es la emisión de monóxido de carbono. Un gas sin olor, color ni sabor siempre presente en las combustiones. Para quienes tengan la posibilidad, es mejor adquirir calefactores de estilo balancedo, con la llamada cámara estanca. "Esto lo que hace es no tomar oxígeno del ambiente interior y no generan vapores ni gases dentro de la vivienda. Todo el intercambio es con el exterior", detalló Censi.

Sin embargo no todos los aparatos trabajan de esa manera. De hecho, la mayoría lo hace bajo otro sistema, bastante más nocivo. Por eso está prohibida la colocación de afectados que irradien calor en baños y dormitorios. Una forma sencilla de saber que el monóxido está controlado es observar la llama. El azules el color clave, cuando dominan la tonalidades rojizas y amarillas, la combustión es incompleta y se recomienda apagarlo de manera inmediata. 

Este gas tóxico actúa como un somnífero, hace doler la cabeza y termina por quitar el espacio del oxígeno en el cuerpo humano. A tener extrema precaución.