"Si pienso como persona, probablemente hoy no debería estar arriba de este escenario. Pero esta fiesta es de ustedes. Yo esta noche sólo pongo la voz". Fueron las palabras que pudo Soledad Pastorutti con sus pupilas cristalizas y asumiendo el duro momento que le tocó atravesar junto a su familia algunas horas antes, debido al fallecimiento de su primo en un accidente vial.

Fue casi en el cierre del brillante espectáculo que dio ante su público y ante su gente. En el marco de la 40° Fiesta Nacional de la Soja. El Ferroclub lució colmado y nadie quiso perderse la oportunidad de escuchar al Tifón de Arequito. Pero, por sobre todo, brindarle el apoyo a la ídola.

Soledad estuvo espléndida, somo siempre, cantó todos sus clásico y recibió saludos de reconocidos amigos en pantalla gigantes. Luciano Pereyra, Abel Pintos, Carlos Vives, Ricardo Mollo, Ale Sergi y Andrés Ciro Martínez, fueron sólo algunos de las grandes voces que hicieron llegar sus salutaciones. Su hermana, Natalia, fue su partener de lujo y no faltó el típico revoleo del poncho. 

Seguramente no fue la velada que ella soñaba. El recuerdo de Mariano Zacchino, quien era su primo y ahijado, todavía está muy presente. Pero vale el aplauso para una consagrada artista que se portó como una gran profesional.