Claro estaba que la empresa responsable del emprendimiento Tierras de Sueños no tenía ninguna intención de reactivar las obras del barrio privado ubicado sobre la ruta 33. Es por eso que algunos propietarios de esos terrenos decidieron tomar el toro por las astas y conformar una comisión que permite revertir la situación actual de abandono. Las señales que se ven son positivas, pero todavía restan algunos detalles por aclarar.

El pasado viernes, ingresó al recinto del Concejo una nota en la cual se le da conocimiento al cuerpo legislativo acerca de las obras de tendido eléctrico que se están desarrollando y de las futuras intenciones que existen. El grupo se presenta como el fideicomiso Amaneceres de Casilda, aunque todavía no está claro que relación contractual los une a los ex propietarios del proyecto. De hecho, el escrito presentado la semana anterior no tiene una firma y solamente es acompañada por la rúbrica de la apoderada legal.

“Dentro de este problemática hubo tantas promesas como incumplimientos. Sin embargo, esta nueva gestión comenzó con las inversiones y se tomó la modestia de hablar con nosotros. Lo cual nos da una pequeña ilusión de que las obras finalmente lleguen a buen puerto”, contó el concejal Pablo Zanetti en Radio Casilda. Actualmente, el colectivo viene trabajando junto con un ingeniero para obtener los permisos de Vialidad Nacional que aprueben la construcción del ordenador de ingreso y egreso al barrio.

Más allá de la decepción con la cual se encontraron quienes invirtieron su dinero en este proyecto, Zanetti aportó una mirada constructiva al asunto. “Lo que la gente debe entender cuando compra mediante un sistema de loteo es que no está adquiriendo un lote de terreno, sino la simple participación en un negocio”, aclaró. Como tal, existe dos posibilidades: que salga bien o que salga mal.