Un hombre que se ausentó de su vivienda por algunos meses se encontró con una desagradable sorpresa cuando retornó. La edificación que se había levantado con mucho esfuerzo hace tres décadas ya no existe, en un lugar sólo quedó el terreno. El propietario apuntó contra el municipio y aseguró que sus vecinos le contaron como las palas mecánicas arrasaron con su hogar.

La historia de Miguel Cabaña y su humilde rancho -como él mismo lo denomina- se remonta a tiempo de gestiones anteriores. Había tenido algún tipo de conflicto con el ex Intendente, Juan Carlos Bacalini, porque supuestamente esa propiedad interfería el paso de la Diagonal Roma. Finalmente esa obra se llevó adelante sin entorpecer la vida del albañil que en ese entonces estaba atravesado una dura operación. 

Ahora, la vida volvió a darle un cachetazo aún más fuerte. El hombre estuvo ausente pora algunos meses, visitando a familiares, y le tumbaron toda la construcción. "Me fui en diciembre del año pasado a pasar las fiestas y por un problema de salud me tuve que quedar más tiempo del que hubiera querido. Volví hace unos 40 días y no encontré ni rastros de mi casa", manifestó en los micrófonos de Radio Casilda

Según Cabañas no hubo ni siquiera una notificación, de procedió de manera intempestiva y apuntó contra la doctora Patricia Ferraretto, subsecretaria Legal y Técnica. "No me dejaron ni una madera, ni una chapa. No sé lo que habrán pensado, pero no pueden hacer eso", insistió. Para agravar la situación, se llevaron todas sus pertenencias y las remitieron al corralón, aunque hasta el momento no le devolvieron nada. En el interior poseía electrodomésticos, ropa y muebles, entre otros elementos.

Actualmente, Miguel está viviendo en la casa de su tío, el único familiar con vida que le queda en la ciudad. Incluso afirmó tener los papeles del terreno sobre el cual se levantó el rancho que fue arrasado en su ausencia.

Escuchá el testimonio del protagonista: