Los vecinos de Casilda están cada vez más preocupados por la constante multiplicación de hechos delictivos que se da en la zona urbana. Durante el transcurso del fin de semana, le tocó a los kioscos. Tres comercios de este rubro sufrieron asaltos, destrozos y uno de sus propietarios, sufrió un corte.

A Hilda le tajearon un dedo
A Hilda le tajearon un dedo

Alrededor de las seis de la tarde del viernes, en el kiosco de Moreno y Remedios de Escalada sucedió una escena tan lamentable como repetida. Por octava vez, asaltaron el comercio que atiende una señora de unos 70 años, ubicado frente a la plaza San Martín. A Hilda no sólo le robaron alrededor de mil pesos sino que también le hicieron un tajo en un dedo de una de sus manos. "Entró un joven, posiblemente menor de edad. Me amenazó con un cuchillo, me abrió el cajón, me quitó dinero. Me abrazó, me manoteó, me sacó dinero de un bolsillito y se fue", relató la propia Hilda en Radio Casilda. Resignada, después de hacer cinco denuncias, ya no quiso notificar el hecho a la policía.   

Vidrio roto en Lisandro de la Torre y Chacabuco.
Vidrio roto en Lisandro de la Torre y Chacabuco.

En Yapeyú también se produjo un robo el viernes. En Lottici 2226, cerca de las 19 horas, un delincuente se puso cara a cara con la dueña del kiosco y luego ingresó a su domicilio para robarle una computadora. "Él estaba aguardando que me quede sola para atacarme por la espalda y cuando vio la puerta del comedor abierta, se llevó una computadora. Es la primera vez que me pasa y hace 40 años que tengo el negocio", relató Graciela a quien aún le dura el miedo y se quejó porque no la dejan trabajar. 

El maleante salió corriendo y la mujer de unos 60 años, gritó para que los vecinos la ayuden. Varios de ellos corrieron al joven de unos 20 años que optó por tirar la computadora portátil en un baldío y escaparse hacia un taller donde luego fue identificado. En el barrio dicen que el comentario que circula es que un día después, viajó a refugiarse a Entre Ríos, de donde es oriundo.

En el comercio de Lisandro de la Torre, llegando a la esquina de Chacabuco, rompieron un vidrio alto con el objetivo de ingresar al lugar. Los maleantes no llegaron a concretar el asalto porque en medio de sus actuaciones sonó la alarma. Sí cumplieron la primera parte de su plan al deshacerse de dos hojas de la ventana que luego arrojaron en un baldío. Su propietaria se encontró con la desagradable sorpresa en las primeras horas de este lunes y dejó asentada la denuncia de los destrozos.