El freezer suele ser un buen amigo para evitar que la comida tenga que ser desechada. Pero sino se utiliza con criterio puede transformar a los alimentos en potencialmente peligrosos. Mejor estar atentos a las siguientes líneas para que sepas como actuar la próxima vez que pienses en dejar un trozo de carne chorreando en la bacha de la cocina.

Como primera medida, vale aclarar en que consiste el proceso de congelamiento. Es una forma de conservación que no hace más que prolongar el tiempo de almacenamiento. Consiste en transformar en hielo la parte líquida de los alimentos. Así, se logra detener la reproducción de las bacterias presentes, pero no su destrucción. Es decir, solamente ingresan en un tiempo de "hibernación", por así decirlo.

En el momento de descongelación, los microorganismos se reactivan y es importante no generar las condiciones para que se multipliquen. La equivocación más común es darle lugar a ese proceso a temperatura ambiente, con el producto sumergido en agua estancada o en agua hirviendo.  

Las formas correctas de descongelación son las siguientes:

1-Planificar con tiempo y bajar el producto a la heladera 24 horas antes de su uso

2-Uso de microondas, a potencia mínima o con la función específica

3-Bajo chorro de agua fría, corriendo constantemente. En lo posible envuelto herméticamente para no se filtre el agua. 

Más tips

Un truco sencillo para no entrar en apuros es congelar porciones pequeñas. Recordar que no se puede volver a meter al frezeer un alimento que ya fue descongelado. Porque la repetición del proceso hará que se multiplique la cantidad de microorganismos. La aparición de bacterias como Staphylococcus, Salmonella, Campylobacter y Escherichia coli, es fácilmente atribuible al mal proceso de descongelación.

No todos los alimentos se pueden congelar, algunos pierden propiedades y características en el freezer. Como por ejemplo: verduras crudas, frutas frescas, semillas, champignones, cremas, batidos, salsas pesadas, papa y palta, entre otros.

¿Cómo saber si se pierde la cadena de frío? En casa, colocar una moneda sobre un vaso con hielo. Si alguna vez se hunde, es porque hubo proceso de descongelación. A la hora de comprar en comercios, fijarse si los envases tienen escarchas, cristales de hielo por fuera o bloques apelmazados. También es fácil de identificar si los rótulos están borrados o se tornan poco legibles. La tinta corrida, es signo de agua que corrió.