En la parroquia de San José de la Esquina proyectan construir un espacio para guardar las cenizas de los difuntos. La idea surgió a partir de una comunicación de la Conferencia Episcopal Argentina. Ya se eligió el lugar donde el arquitecto comenzó a planificarlo.

“Hacia un costado del templo hay un jardín resguardado con rejas, y es allí donde vamos a construirlo para que los familiares de personas que han dejado su voluntad de ser cremados tengan un lugar sagrado done depositar la cenizas”, contó a Radio Casilda el sacerdote Iván Beltrán.

Hace dos años la Conferencia Episcopal Argentina envió una comunicación a todas las parroquias del país para que comenzaran a ver la posibilidad de construir un cinerario para fieles, teniendo en cuenta que es cada vez más frecuente la cremación. “A partir de ahí comenzamos a proyectar y estamos trabajando con el arquitecto para construir algo que continúe con el estilo del templo”, contó el sacerdote.

En la semana se conoció que el Vaticano prohibió a los católicos esparcir las cenizas o tenerlas en casa. A través de una resolución, la Santa Sede dispuso que se negarán las exequias a quien pida que sus cenizas sean esparcidas en la naturaleza tras la cremación. El futuro cinerario de San José de la Esquina será un espacio donde las personas podrán depositar esas cenizas, “que han sido de un hijo de Dios y hay que darle el mismo respeto que a los cuerpos”, remarcó el padre Iván.

El sacerdote y el arquitecto ya han observado algunos modelos de cinerarios y están definiendo cómo será el de San José de la Esquina. Lo que adelantó el titular de la parroquias es que las cenizas que familiares entreguen “estarán etiquetadas con la identificación de la persona y quedarán a custodia de la parroquia”.  

El padre Beltrán explicó todos los detalles de la idea en la charla con la emisora: