Juega para el Huesca pero sigue teniendo puesta la camiseta de Alumni. Damián Musto es un claro ejemplo de como reafirmar el sentido de pertenencia a cada paso. En esta ocasión, lo hizo a través de un gesto para equipar a los futbolistas de las divisiones menores de su club de origen.

Hace algunas semanas se estaba acomodando en su nuevo equipo de la primera división española y observando las particularidades de su nueva casa, como siempre, se remontó al lugar dónde nació y pensó cómo podía ayudar. Miró a los juveniles y dando cuenta de las comodidades con las que contaba cada jugador, decidió aportar lo suyo para que a varios kilómetros de distancia ocurra lo mismo. 

 

 

Se comunicó con un allegado al club Alumni, le encargó que le recolecte el número total de futbolistas que se desempeñan en su divisiones inferiores y a partir de allí el paso siguiente fue comunicarle que todos iban a tener un nuevo par de canilleras. Así fue como un par de semanas más tarde, llegaron las cajas con 400 pares para que los chicos que juegan en AFIZ y en las dos líneas de inferiores, tenga su protección adecuada para practicar el deporte.

Junto a cada par de canilleras, Musto se encargó de brindarles un mensaje a los chicos para que valoren el sitio en donde están, y así transmitir el legado de un club que en sus 111 años de historia se encarga de formar personas que, entre otras cosas, juegan al fútbol.

La donación del futbolista que hoy milita en la primera división del fútbol español no hace más que dar por sentado que los clubes de la región dejan una huella imborrable en cada deportista, por ende es muy importante que tengan un reconocimiento permanente durante toda su carrera.

El de Musto es una caso paradigmático ya que el propio jugador le recalcó siempre a los dirigentes de Rosario Central que cumplan con el pago del porcentaje que le corresponde a Alumni por sus derechos de formación, según lo indica la Ley 27.211. Hoy por hoy, la causa está en vías judiciales porque los directivos de la entidad rosarina no cumplieron con lo que indica la regulación en las tres instancias de mediación que tuvieron con sus pares del Alazán.