Los bomberos de la vecina localidad fueron alertados cerca de las 15 de este miércoles sobre un hecho que movilizó a todo el pueblo. Un niño que se encontraba junto a su madre en el basural, cayó en un pozo profundo y tuvo que ser rescatado. "No sé que hubiese pasado si llegábamos un poco más tarde", admitió uno de los uniformados.

Según pudo detallar Javier Fontanella, integrante del Cuerpo Activo de Bomberos, se trataba de una fosa que contenía mucha agua y estuvo en riesgo la vida del pequeño de 11 años. "Cuando lo sacamos estaba en buen estado de salud, solamente un poco asustado", amplió el rescatista.

El sitio donde los fuentesinos depositan gran parte de los residuos domiciliarios está situado en el viejo camino de tierra que lo conecta con Casilda. El llamado a los bomberos se hizo desde zona rural y arribaron al lugar con dos unidades. Para sacar al niño, utilizaron una cuerda y uno de los integrantes descendió hasta llegar a lo más profundo.

Luego de comprobar que no había daños físicos, la madre de la víctima se retiró junto a él, sin necesidad de trasladarlo al nosocomio.

La gravedad del asunto es que el basural de Fuentes no cuenta con una delimitación o cercado, es de fácil acceso para cualquier persona y se transforma en una bomba de tiempo. En este ocasión, los bomberos llegaron a tiempo.