Este fin de semana, un niño casildense de seis años se colocó una zapatilla en la que se encontraba un alacrán que lo picó en su pie mientras se encontraba en el baño de su vivienda de barrio Alberdi. De inmediato, sus padres lo llevaron al hospital San Carlos donde fue asistido en la guardia.

El niño tuvo una reacción moderada, fue medicado e internado bajo la complejidad del nosocomio local donde continuó su evolución. No hizo falta ser derivado ya que se lo contuvo rápidamente tras identificarse la toxina del alacrán.

Tras la asistencia, se realizó una denuncia epidemiológica porque el Ministerio de Salud de la Provincia que registra este tipo de situaciones. "La sugerencia es sacudir el calzado y que no se dejen prendas de vestir en el piso. También ha pasado cuando se recogen hojas del piso o ladrillos", contó la Secretaria de Salud del municipio, Maricel Rosetti, quien admitió en Radio Casilda que los casos aumentaron desde hace unos años a estar parte. 

Los síntomas usuales de la picadura de alacrán son el fuerte dolor que genera un llanto intenso, además de una inflamación en la zona afectada. Las reacciones más graves incluyen espasmos musculares, sudoración y salivación, que usualmente se dan en bebés o niños pequeños.