Mónica contó lo que le sucedió en Radio Casilda. Su mamá de 86 años este martes se cayó y trató de protegerse poniendo su mano izquierda. La señora tuvo una lesión de gravedad. Es afiliada al Pami por lo que en el primer contacto con el prestador, debió ser asistida.

Según el testimonio de la vecina casildense, el primer médico que vio a su mamá las trató muy bien y les sugirió que vean un traumatólogo. Cuando la propia Mónica se comunicó con el Sanatorio Primordial, le dijeron que el profesional ya había cumplido sus horarios y no había nadie de guardia. Recién la semana próxima iba a tener turnos, por ende llamó a los médicos auditores de Pami.

"Me dijeron que llame nuevamente a Primordial y que allí convoquen a un médico traumatólogo. Me comuniqué con un empleado que me pidió una orden de consulta del médico de cabecera y como no estaba debía buscar al reemplazante por lo que volví a llamar a Pami y me encontré con la disputa del prestador y la obra social. No se a quien le corresponde pero estaba en una emergencia y no me dieron respuestas", dijo Mónica triste y angustiada.  

La mujer mayor está atendida como corresponde dado que su hija recurrió a un médico particular que respondió a su urgencia. Sin embargo, el testimonio que dejó en Radio Casilda vale como ejemplo de lo que le sucede a los más vulnerables.