El acuerdo al cual arribó Argentina con el Reino Unido para producir la vacuna que se está desarrollando en la Universidad de Oxford ha despertado esperanza. Si bien el camino a recorrer todavía puede sonar a largo y sinuoso, una profesional de la salud radicada en territorio británico dejó entrever que los pasos se vienen cumpliendo con éxito y sin contratiempos.

La doctora Marta Cohen es patólogo y pediatra, nacida en Trenque Lauquen, pero desarrollando actualmente su actividad en el Hospital de Niños de Shefield. Desde aquellas tierras, prestó su voz para Radio Casilda y remarcó que actualmente esta esa la prueba que se está realizando que podría tener éxito en lo inmediato. "Es una de las tres que está liderando la carrera", remarcó en su introducción.

El proyecto que nació en los laboratorios de Oxford comenzó con pruebas en animales. Más precisamente en chimpancés, a los cuales se les inyectó un adenovirus. Una parte del virus atenuada, que le produce un leve resfrío sin consecuencias mayores. Esa primer etapa se sorteó rápidamente.

"Posteriormente se pasó a la denominada fase 2, con testeos un humanos", siguió Cohen. Alrededor de 1077 voluntarios se ofrecieron a probar la vacuna. Luego de la primera dosis, el 91% de ellos desarrolló respuesta inmunológica en sus organismos. Sin embargo, con la aplicación de un segundo pinchazo, la totalidad obtuvo anticuerpos contra el coronavirus.

Los resultados de esa segunda fase se publicaron en el mes de julio, aunque algunos días antes ya se había iniciaron la tercera etapa. La que incluye a más de 40 voluntarios, ya no sólo de Reino Unido, sino también de Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos. Ahora, resta esperar la confirmación de que la vacuna es segura y eficaz. Es decir, que la inmunidad otorgada se mantiene en el tiempo en un período de, por lo menos, seis meses.

Por otra parte, Cohen trató de dilucidar otro de los grandes interrogantes. "Todavía se desconoce si las personas que tuvieron coronavirus van a tener que vacunarse igualmente", resaltó. Todo está sujeto a la inmunidad celular de los lifonsitos T, según explicó la especialista. En septiembre, eso será puesto en revisión para aquellos primeros voluntarios que participaron de la fase 2. En caso de que no perdure, una posibilidad es que la vacuna tenga que se aplicada dos veces en el año calendario.

Finalmente, la doctora Cohen se diferenció del revuelo que generó el anuncio de una vacuna rusa que hasta había sido patentada. Algo que, según su visión, carece de sustento científico. Ya que la fase dos se largó en apenas 76 voluntarios, todos ellos militares, y ni siquiera se ha iniciado o pensado en una tercera etapa.