Una obra en construcción, cercana a la cancha de Aprendices, fue asaltada por quinta vez. Sí, es la quinta vez que visitantes no deseados pasan por sus instalaciones desde que fueron iniciados los trabajos.

Taladros, cables, prolongaciones, amoladoras y otras herramientas fueron desapareciendo poco a poco del terreno ubicado en barrio Nueva Roma. Incluso una vez, los delincuentes robaron una garrafa durante un fin de semana. Los efectivos policiales que patrullaban la zona, detuvieron al sujeto que se la había llevado y recuperaron el elemento sustraído, pero cuando los propietarios de la obra debieron hacer la denuncia, debieron llevar el artefacto a las dependencias judiciales. ¿Conclusión? Hace casi seis meses y aún no les devolvieron la garrafa. 

El daño que producen los intrusos no es sólo el de llevarse lo que no es de ellos, sino que también generan destrozos. Para ingresar al lugar, dañan las aberturas, hacen huecos en las paredes y, por ende, duplican las labores de los obreros que luego deben arreglar lo que se rompió y más tarde, revocar y pintar. 

Jorge Cattoni, uno de los responsables de la construcción, dio su testimonio a Radio Casilda. "Voy a hacer por tercera vez la denuncia. Las dos primeras veces no la hice. Ojalá la policía pueda recuperar algunos de los elementos", declaró el profesional que mientras mandó a colocar rejas y alarmas, aceptó que la solución más efectiva es la de "rezar".