Ataques vandálicos, robo de elementos y mensajes intimidatorios. En las últimas horas, delincuentes ingresaron a dos dependencias municipales y ocasionaron destrozos que despertaron la indignación y preocupación de las autoridades comunales, quienes junto a la Policía y a la Justicia investigan el trasfondo de lo ocurrido y ya piensan en reforzar la seguridad en otros sectores públicos.

El primero de los hechos fue descubierto cerca de las once de la noche del jueves cuando el sereno del Corralón municipal advirtió que dos hombres salían corriendo del lugar. “En su recorrida permanente, cuando va a la parte del frente ve que salen corriendo dos personas. Inmediatamente se acerca y encuentra que algunos de los vehículos que allí se encuentran estaban con los vidrios rotos. No faltaba nada pero se encontró un bidón con nafta como si hubieran querido prender fuego”, dijo a Radio Casilda el secretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Federico Censi.

Los intrusos rompieron un candado y entraron también a una de las dependencias del Corralón donde hay herramientas de mano, pero no sustrajeron nada. No obstante, dejaron allí “una nota con insultos hacia el municipio”, indicó Censi.

El otro episodio delictivo fue descubierto a primera hora del viernes cuando el personal que trabaja en el Centro de Salud Barracas Yapeyú arribó a ese lugar. “Al llegar encontraron la puerta forzada y abierta, y al entrar vieron un gran desastre: todas las cosas tiradas y revueltas en toda la dependencia. Hicieron un relevamiento y comprobaron que sustrajeron tres tensiómetros, un medidor de diabetes, vacunas y otros elementos”, relató el funcionario. Algunos de estos elementos fueron encontrados a pocos metros del lugar.

Además, en el interior del Centro de Salud mancharon diversos sectores con elementos líquidos de enfermería. Allí también había computadoras y otros elementos de valor que, curiosamente, no fueron tocados.

Al igual que en el Corralón, previo a retirarse, los delincuentes dejaron notas escritas contra el personal que allí trabaja (sin detallar nombres) y también contra la gestión municipal.

Ambos hechos presentan similares características y por eso se trabaja sobra la hipótesis de que podrían guardar relación. El municipio hizo la denuncia correspondiente y por eso ya está investigando la Fiscalía de Casilda y la Policía de Investigaciones.

“No sabemos si el mensaje es político, pero nosotros seguiremos trabajando de la misma manera”, remarcó Censi.

Miembros del gabinete municipal, con el intendente Juan José Sarasola a la cabeza, se reunieron el jueves a la noche en el Corralón y a primera hora de la mañana de este viernes para analizar lo ocurrido en las dos dependencias y comenzar  a tomar cartas en el asunto.

Realizaron un relevamiento por todas las dependencias municipales para observar si en alguna otra había ocurrido lo mismo, y afortunadamente no pasó nada. Pero la primera medida que tomaron es “reforzar la seguridad en las dependencias durante el fin de semana” y ya piensan en sumar cámaras de seguridad y también personal de vigilancia.