El retorno del mal tiempo volvió a desnudar algunos reclamos en puntos específicos de la ciudad que habían quedado un poco en el olvido. La lluvia que cayó esta semana de forma constante, transformó en una verdadera laguna la intersección de las calles San Martín y Bolívar. Las personas que transitan la zona aseguran que los arreglos que se hacen son muy precarios y el líquido no corre porque los caños están mal colocados.

Los camiones rompen el camino.
Los camiones rompen el camino.

Los testimonios de los vecinos son, por lo menos, llamativos. "El desagües está puesto al revés. En lugar de correr hacia el lado del canal, el agua viene y se estanca", argumentó Luis, ciudadano que había el barrio, en diálogo con Radio Casilda.

Por otra parte, la arteria es muy transitada por los camiones de una empresa que tiene galpones aledaños. Lo que no hace otra cosas que seguir empeorando la situación. Si bien el piso es de ripio, los baches son notables y propician la acumulación de agua.

Las zonas donde puede maniobrar los peatones son realmente escasas. Algunos pasan a los saltos y otros menos afortunados directamente se mojan los pies. Incluso resulta una dificultad para los alumnos de la Escuela San Martín, quienes por esquivar esa esquina, tienen que caminar por la orilla de la ruta 33.