Un hombre que estaba esperando que le habilitaran el ingreso para ver a su pequeño hijo, perdió los estribos y se metió a la zona de atención médica a puñetazos y patadas. Como resultado de su descontrol, resultó herida la recepcionista y otra mujer que oficiaba como personal de seguridad. Se lo llevaron detenido.

El hecho se desencadenó cerca de las 1.30 del jueves. Primero arribó la mamá con su bebé en brazos y se le dio inmediata prioridad. El padre llegó minutos más tarde y exigió que lo dejaran ingresa. Ante la negativa, comenzó a ponerse cada vez más agresivo.

Ivana Ciminari, coordinadora local del área de guardia del Hospital San Carlos, narró como se dio el lamentable suceso. "Esta persona se puso cada vez peor y tuvimos que llamar a seguridad para que trate de serenarlo. Tampoco pudieron contenerlo y ahí nos comunicamos con el Comando", afirmó. Pero antes que la policía arribara al lugar, el hombre le propinó un golpe de puño al cristal divisoria y lo rajó. La chica que estaba atendiendo a los ingresantes fue herida como consecuencia del violento accionar, así como también el personal de seguridad de la institución.

El menor de edad nunca estuvo en peligro y se retiró en buen estado de salud. Su padre fue detenido y trasladado a la comisaría. En tanto que, la empleada permanece en su domicilio, con reposo. "Lo más importante que esté bien, las pérdidas materiales se reponen", enfatizó Ciminari.