Se viven horas agitadas en barrio Yapeyú. Debido a los reiterados robos y hechos de vandalismo, un grupo numeroso de vecinos se dio cita en las instalaciones de Casilda Club para elaborar un reclamo formal ante las autoridades locales. Esta mañana, algunos representantes de esa masa se presentaron ante políticos y policía, y el próximo jueves harán una marcha bajo la consigna Vivir tranquilos, seguros y sin miedo.

Ayer por la noche se desarrolló una primera asamblea que duró hasta largas horas de la noche y contó con una presencia superadora de personas que expresaron su preocupación. La gota que rebalsó el vaso fue el nuevo ataque sufrió la institución deportiva por excelencia que tiene el conglomerado el pasado miércoles.

El pedido de los habitantes de la zona se da en el marco de un clima hostil que incluyó robos, cada vez más violentos, rupturas de luminarias públicas y destrozos en instituciones y negocios particulares. Para los vecinos hay un flojo accionar judicial que los está dejando expuestos ante los maleantes.

Además del encuentro que mantuvieron con los representantes del poder político local y autoridades de la cúpula policial, se viene una marcha planificada para el jueves 15 de noviembre. La misma partirá desde Yapeyú y se prolongará hasta la Plaza de los Mástiles.