La llegada de temperaturas más bajas, aunque no invernales aún, trajo sus consecuencias en las guardias de toda la provincia por el crecimiento de virosis respiratorias. Este tipo de afectaciones crecieron 56% desde 2019 y hay un 20% más de casos que requieren internación. Este panorama y la falta de médicos pediátras, está generando complicaciones para garantizar la atención de todas las personas que llegan al sistema de salud público, mucho antes de la llegada del invierno.

En cuanto a la situación epidemiológica, el secretario de Salud, Jorge Prieto, indicó a Santa Fe Plus que el crecimiento en las enfermedades respiratorias tiene que ver con que en los últimos tres años, sobre todo en el período de mayor aislamiento, hubo menos exposición de los niños al frío, al cambio de climas y al contacto con otras personas contagiadas. “Ahora hay una sensibilización diferente que provoca una afección mayor”, destacó.

La situación del sistema de salud

La ocupación de camas es del 90% en todo el sistema de salud provincial, incluyendo el sector privado. “Esto nos pone en alerta porque aún no llegó la época más grave que es el invierno, esperamos el pico para finales de junio”, advirtió el funcionario.

En el sector público, que tiene mayor requerimiento, la capacitad ocupada es de entre el 85 y el 95 por ciento. “Hay que tener en cuenta que al sector público llegan las personas que no tienen obra social, o que tienen y no cubre o llega a cubrir la atención necesaria”, explicó Prieto. El sector privado, en cambio, tiene una ocupación de entre el 75 y el 80 por ciento de las camas.

Prieto aclaró que, de todas formas, las cuestiones de equipamiento se pueden resolver pero el límite de expansión del sistema de salud tanto público como privado es el recurso humano. Durante estos días se sumaron y se están sumando 16 camas en la zona norte, ocho en el Hospital de Niños de Santa Fe, seis en el área de pediatría del Protomédico y seis en Villa Constitución. “Lo que debemos analizar ahora es cuál es el marco legal que podemos utilizar para sumar horas de trabajo del personal especializado”, informó el secretario de Salud.

La falta de pediatras

La falta de médicos especializados en la atención de las infancias agrava la situación. De los 1600 pediatras registrados hoy en toda la provincia, solo 300 trabajan en el sistema público de salud. A este factor se suman el pluriempleo, por el medio del cual los especialistas realizan tareas en el sector público y en el privado; y el éxodo a los grandes conglomerados (Rosario y Santa Fe) donde tienen más opciones ya que pueden trabajar en diferentes efectores de salud.

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Según el relevamiento que realizó el Ministerio de Salud, las realidad del sur provincial es diferente a la del centro-norte, donde la escasez de médicos es mayor. “La situación más compleja es la de la ciudad de Santa Fe”, afirmó Prieto. Solo se ocuparon el 50% de las vacantes de residencias en pediatría para este año en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, que ya se encuentra en una situación crítica respecto a la atención. En el Hospital Iturraspe, no se cubrió ninguna vacante, es decir, no hubo residentes. “Ya se realizó el llamado para diciembre y se cubrió el 75% de las vacantes”, aclaró el secretario de Salud.

En relación a las causas de la faltante de médicos pediatras, el funcionario contó que es algo que no solo afecta a la provincia de Santa Fe sino que ocurre en todo el país. “El déficit mayor se verá en unos cuatro o cinco años”, dijo. “No es una de las especializaciones más rentables y por eso muchos estudiantes eligen otras ramas como la cirugía, estética y anestesia”, señaló y agregó que además es probable que se atienda a menos pacientes en el mismo tiempo. “Los pediatras no atienden a un adulto, sino a una familia y a un niño al que le lleva más tiempo identificar qué le pasa, por eso la atención dura entre 30 y 45 minutos”, detalló.

Para modificar lo que ocurre y orientar a más estudiantes a la elección de esta especialización, hacen falta incentivos de diferentes tipos. Para Prieto pueden ser económicos, pero también deben ser culturales y hay que realizarlos por medio de políticas de Estado.

Una de las herramientas que tiene el Ministerio en mira en este momento es la declaración de la Emergencia Pediátrica. “No estamos en una emergencia aún, sino que hay una situación de alta demanda por una determinada patología hospitalaria, pero que puede ser emergencia en un futuro”, precisó el funcionario. En esa línea, explicó que ya se han derivado pacientes a los centros de salud privados o a otras zonas o provincias, como a la ciudad de Paraná, pero que hasta el momento se pudo garantizar la atención. Sin embargo, aclaró que es necesario accionar lo antes posible para llegar con margen al invierno, cuando la situación será más compleja.

“Lo que no podemos hacer, de ninguna manera, es vulnerar la atención de los pacientes”, sostuvo Prieto. Es por esto que indicó que hay patologías que son “comunes” pero que no pueden ser atendidas por cualquier médico clínico ya que los pacientes tienen entre dos o cuatro meses. “Se trata de un paciente mucho más sensible que no lo puede atender cualquier”, aclaró.

La emergencia permitiría crear más puestos de trabajo o posibilitar la autorización de horas extras de trabajo para los mismos médicos que ya se desempeñan en los efectores de salud. Abarcaría de 60 a 90 días, lo que permitiría extenderse hasta la época invernal más dura.