La denuncia pública la realizó una usuaria de este servicio quien en diálogo con Radio Casilda aseguró: "Lo que quiero es alertar a la población". Según su testimonio adquirió un tubo de 45 kilos vencido hace 20 años. "Hay que fijarse la fecha que está soldada con la fundición del envase", comentó.

"Durante cuatro o cinco años le compramos gas envasado al mismo proveedor, cuando cambiamos, vino otro y al ver los tubos que teníamos y nos dijo que eran un bomba de tiempo, que eran muy peligrosos porque estaban vencidos hace 20 años", explicó.

Tendiendo en cuenta estos riesgos, los tubos vencidos fueron descartados. El nuevo vendedor alertó a sus clientes con el argumento de que tener los envases en ese estado, "pone en a tu familia, a tu cuadra y hasta tu manzana", detalló la vecina.

Una vez descubierto esto, la entrevistada confirmó que se comunicó con la empresa que comercializó estos envases: "Cuando hablé con ellos, nos disminuyeron los riesgos, nos dijo que no era nada, que no pasaba nada".

Si bien su idea fue "alertar a la población", lo ideal es que en cada caso particular, los usuarios de gas envasado revisen la fecha de vencimiento del producto que adquieren para tratar de disminuir al máximo los peligros y así descartar aquellos que ya no sean convenientes comercializar.