“Con ganas de jugar, estos tipos te pintaban la cara”, expresó Eliseo Trillini, en Radio Casilda y durante la mañana de este viernes. Es que, fue consultado por la vida y obra de Tomás Felipe Carlovich, más conocido como El Trinche, quién al momento de esta entrevista, en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, era intervenido quirúrgicamente de urgencia y luchaba por su vida. Tras no pasar la operación de urgencia a la que se sometió, perdió la vida a los 74 años.

El miércoles, Carlovich, ídolo del fútbol nacional y bandera de Central Córdoba de Rosario, fue víctima de un delito cuando al circular  en su bicicleta, fue derribado por un delincuente en Rosario, a la altura de calle Córdoba en su intersección con Paraná. Luego de ser trasladado al efector de urgencias de la ciudad de Rosario, luchó por su vida hasta la mañana de hoy, cuando al sufrir un paro cardiorespiratorio, la leyenda dejó este mundo.

A modo de anécdota, Trillini contó: “Él jugó un solo partido en la primera de Rosario Central, Pancho Arausqui (campeón de la Liga Casildense con 9 de Julio de Arequito y Atlético Pujato), siempre me contaba lo mismo”, y relató: “Un día iban a un partido de práctica a San Genaro, estaban todos los jugadores arriba del colectivo y mientras cargaban la utilería, el Trinche se baja y dice que se iba a comprar caramelos, y nunca volvió, no apareció”.

Con esa espontaneidad lo recordó, con el “doble caño” o el “doble sombrero” y aseveró: “Era un show, magnifico distinto a todos”. A los 74 años El Trinche dejó este mundo, aunque es difícil que personalidades como estas se olviden. “Él es sinónimo del potrero, he visto tantos cracks en los pueblos, jugando libremente, era un crack”, indicó el entrevistado.

La tristeza y la bronca golpea nuevamente a la ciudad de Rosario y la región, es difícil entender que en momentos tan sensibles, sigan pasando cosas como estas. A Carlovich nadie lo recordará por un delito, sino por un gol o un caño, pero a muchos le dolerá saber que luego de 74 años de historia, la vida se la arranquen de una forma tan cruel.