El gremio que nuclea a los docentes santafesinos resolvió en asamblea, y por votación mayoritaria, darle pulgar arriba a la última propuesta salarial que acercó el Gobierno de la Provincia. De esta manera, se retomará el ritmo normal de las clases. De todas maneras, existe un punto que obliga a las partes a monitorear la evolución de la recaudación provincial y la inflación.

"La actualización salarial automática, que es el punto más importante, sigue con las mismas condiciones anteriores", sostuvo Armando Yualé, delegado de Amsafé Caseros, en los micrófonos de Radio Casilda. Más adelante argumentó que hubo mucha paciencia de parte de los maestros y que "esto no representa un aumento de ninguna forma". Lo tomán más bien como un sostenimiento del salario.

Más de 32 mil docentes de toda la bota emitieron su opinión. Alrededor de 21 mil decidieron aceptar, mientras que el restante tercio se opuso. En el Departamento Caseros la idea mayoritaria era no aceptar. Fundamentalmente porque entendían que, por ejemplo, el sueldo básico de un maestro sin antigüedad quedará en poco más de 25 mil pesos. Cuando la última medición del IPEC colocó la línea de la pobreza en unos 27 mil pesos.