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La última actualización que brindó el Ministerio de Salud de Santa Fe tradujo que ya son 111 los casos que dieron positivo por Covid-19 en toda la bota. La mayoría de los pacientes está cursando una buena evolución, a excepción de tres casos que permanecen internado con un estado reservado. Desde Casilda Plus tuvimos la oportunidad de charlar con un joven que conoció la noticia hace más de una semana y ya está bajo tratamiento ambulatorio a la espera de la recuperación total.

Por cuestiones personal, nuestro entrevistado prefirió mantener su anonimato, aunque eso no le quita peso a su testimonio. Luego de pasar unas vacaciones en Centroamérica, esta persona tomó un vuelo de regreso que se hizo eterno y arribó al aeropuerto de Ezeiza el domingo 22 de marzo. "Desde que salí del hotel en el cual nos alojábamos siempre estuve con el barbijo puesto. Recién me lo saqué al retornar a la casa de mi abuela, con quien compartimos el viaje", detalló en el comienzo de su narración.

Una vez que aterrizaron, el joven y su abuela se tomaron un remis -habilitado para viajes sanitarios- para evitar cualquier tipo de contacto con el resto de la familia y dieron inicio a la cuarentena con un estricto protocolo. Cada uno pasa la mayoría del tiempo en su propia habitación y los espacios comunes se desinfectan cada vez que alguno se retira. "Cuando necesitamos comida, mi mamá la deja en una galería. Imaginate que todavía ni la vi a ella. Ni siquiera le pude dar un abrazo desde que volví", agregó el entrevistado.

Lo cierto es que en medio de la cuarentena, entre 24 y 48 horas luego de volver a su localidad de origen, comenzó a sentir síntomas compatibles con el virus que se expande por el globo terráqueo. Cursó un cuadro de anginas y fiebre, por lo que el miércoles pasado se sometió al hisopado. Dos días después, la temperatura de su cuerpo bajó, aunque el sábado recibió los resultados provenientes del Instituto Malbrán y se sorprendió: positivo para Covid-19.

La noticia lo movilizó, incluso dio aviso a aquellas personas que compartieron el viaje con él -tíos y primos- para que estuvieran atentos y evitaran más que nunca el contacto con el resto de los pobladores de la ciudad. Hasta el día de la fecha, ninguno de ellos presentó síntomas.

"Gracias a Dios tengo una familia muy preocupada por mi y por la salud. Estamos siguiendo todo al pie de la letra. No hay que tomar esto como una broma, porque personalmente pensé que era imposible que me tocara y ahora estoy encerrado en mi pieza", sintetizó el joven que se recupera a buena ritmo en la casa de su abuela.

 

Foto: @bsj87 @carlosparejodol