Dentro del grupo que conocemos como dietas, nos podemos encontrar con un montón. Todas diferentes entre sí. La del metabolismo acelerado, la cetogénica, la Pronokal, la de Ravenna y la del doctor Cormillot, denominada Dieta Club, entre miles.

El conflicto primordial de estas decisiones es que son muy restrictivas, produciendo al poco tiempo el abandono y fracaso respecto a ellas. Se hacen durante un tiempo y después, cansados, los pacientes las dejan volviendo a comer como lo hacían antes.

Hay que intentar generar cambios de hábitos en tu vida. Llega un momento en que tu cuerpo no puede aguantar más sin comer y tiene que empezar a hacerlo, porque necesita nutrirse, así de simple. Estas dietas en ciertos casos, no comprende hacer ejercicios, perdiendo masa muscular y debilitando tu organismo.

Es decir, al tiempo vas a volver a de peso y encima con una composición corporal diferente (recuperando grasa pero no músculo). Lo ideal es consultar siempre con un profesional y no desplomar tu metabolismo por el suelo con fórmulas o decisiones que pueden convertirse en un grave error con el paso el tiempo.

Un punto clave, no hay que sentirse mal por fracasar en estos planes alimenticios deficitarios ya que el problema es de las dietas y no del paciente. Lo recomendable es apostar a la educación alimentaria y si es posible, con el apoyo de un profesional.

Las ventajas de esto es que un nutricionista escucha, acompaña y ayuda al paciente. Preocupado por la salud de quien visite su consultorio se busca valorar los progresos pero no a base de una balanza. Por ejemplo, lograr que un paciente vaya todos los días al gimnasio, si logró manejar el hambre emocional y demás.

Además, comprende el hecho de trabajar sobre la ansiedad, sus patologías y síntomas. Adecuándose también a tus gastos, hábitos, horarios, etcétera. Aprender a comer, es entender la frecuencia y cantidad de los alimentos menos sanos, eso nada tiene que ver con prohibir.

Si te interesa comunicarte conmigo buscame en las redes sociales como Nutrición por Agus. Tanto en Facebook como en Instagram. O si no comunicate al 3464-558253. Y recordá que la idea no es que te niegues a comer, sino que puedas capacitarte para hacerlo con cierto compromiso.