Y un día, se fue el circo acuático y ya no sonará su pegadizo anuncio. Lo repitieron durante tanto tiempo y con un profundo énfasis desde los parlantes de los aviones y camionetas que circularon por el aire y las calles de la ciudad.

A tal punto pegó en los casildenses que varios ciudadanos se expresaron en las redes sociales. Algunos se lo tomaron con humor y otros, se fastidiaron. Lo que está dado por seguro es que a nadie se le escapó el tan mentado anuncio del circo acuático.

En los perfiles de Facebook, en los grupos de whatsapp y en cada conversación de bar, se habló de lo persistente del anuncio y a partir de la cantidad de veces que sonó, se terminó instalando. No quedó claro si la publicidad sirvió para atraer al público o para cansarlo, pero tras su última función de este domingo, quedó claro que el circo acuático no pasó inadvertido por la ciudad.