La crisis económica y financiera golpea a las pequeñas industrias de la región. Lo que sucede en la metalúrgica DMS es un caso testigo. Los obreros tenían dificultades para cobrar sus sueldos y hace unos días les comunicaron verbalmente que se quedan sin trabajo.

El conflicto viene desde diciembre de 2017. Hubo entonces una serie de medidas de fuerza que desembocaron en un acuerdo con el Ministerio de Trabajo. Después de que los trabajadores ingresaran a la Municipalidad con sus colegas de Gherardi, les depositaron una suma de dinero para que regresaran a sus puestos.

La idea era regularizar la situación en cuotas semanales, pero hace veinte días que de los diez trabajadores que había sólo quedaron tres y ni siquiera ellos pudieron cobrar lo adeudado. Uno de los dueños de DMS les comunicó entonces que no fueran más a trabajar porque no tenía más dinero para pagarles.

"En ningún momento nos mandó un telegrama de despido ni nada. Nos dejó sin laburo, de palabra. La empresa nos adeuda una suma cercana a los cuarenta mil pesos a cada uno de los trabajadores que quedamos", dijo Emanuel, uno de los damnificados, en Radio Casilda.

Él y sus compañeros se dirigieron a la Unión Obrera Metalúrgica y planean realizar una medida de fuerza frente al domicilio particular de los propietarios de DMS, quienes siguen concurriendo a los galpones del kilómetro 746 de la ruta 33.