Tras el aumento de la tasa, tan hablado durante el verano y aprobado en la primera sesión ordinaria del Concejo en 2018, hubo varias voces alzadas en contra de la medida que prevé un incremento del 22% en el impuesto municipal. De la oposición más fuerte a la ordenanza, se destacó Unidad Ciudadana, que emitió un comunicado manifestando postura contraria a la del oficialismo local y solicitando el congelamiento de la tasa para el futuro.

“Habíamos presentado un pedido de congelamiento de la tasa, ya que la suba es incluso superior a la inflación en estos tres años. El argumento del ejecutivo local es que está dado por las paritarias de los empleados municipales, que de 2016 a 2018, sumando los aumentos, no se llega a lo que ya ha aumentado la tasa”, manifestó Franca Bonifazzi, integrante del movimiento ligado al kirchnerismo a nivel local, en declaraciones a Radio Casilda.

Bonifazzi también dijo que la cuestión, es extensible a los aumentos en los servicios de la provincia de Santa Fe, argumentando que lo que han subido las tarifas de agua y energía eléctrica, también va más allá de los incrementos salariales de los acuerdos paritarios y la inflación. “Si se aumenta algo tiene que ser equitativo con lo que se necesita o requiere, y no porque las cosas sólo aumentan, porque el esfuerzo sale del bolsillo del ciudadano”, afirmó la integrante de Unidad Ciudadana.

El congelamiento fue presentado al Concejo previo a la sesión de tratamiento y votación del aumento, pero desestimado. La disconformidad está sobre todo en que en Casilda, ya hay una suba cuando no se cerraron las paritarias de los empleados municipales, lo que se esgrime como argumento desde el oficialismo, y con un índice de variación salarial que no supera el 60%, durante el mismo lapso en que el impuesto local ya duplicó su precio.