El senado de la provincia de Santa Fe sancionó el proyecto de ley que declara monumento natural provincial al cardenal amarillo y al águila coronada, dos especies de aves en peligro de extinción que habitan en la región de los Bajos Submeridionales.

Al respecto, la ministra de Ambiente y Cambio Climático, Erika Gonnet, sostuvo que “esta iniciativa nos permite continuar avanzando en la protección y conservación de nuestra biodiversidad, como lo venimos haciendo a través de la creación y ampliación de nuevas áreas naturales protegidas. Debemos seguir trazando políticas públicas en conjunto, que pongan en valor nuestra fauna”.

“Había diversas iniciativas en la legislatura provincial, una impulsada por el Gobierno de Santa Fe y otra por la diputada Matilde Bruera, con quien venimos trabajando de forma articulada y a quien le presentamos, entre otras cosas, el proyecto de creación de un Área de Manejo Integral de más de 150 mil hectáreas en Jaaukanigás”, finalizó la ministra.

BIEN NUESTROS

El cardenal amarillo (Butegallus coronatus), como su nombre lo indica, tiene un plumaje de color amarillo oliváceo manchado, con copete y garganta de color negro. Pertenece a la familia Emberizidae, endémica de América del Sur, que a causa de su llamativo color y melodioso canto padeció históricamente la amenaza de caza para comercio ilegal como ave de jaula, sobre todo el macho.

Por su parte, el águila coronada (Gubernatrix cristata) es la más grande de la familia de las águilas. La hembra mide de 80 a 85 cm y el macho de 75 a 79 cm de longitud. Es de color grisáceo, posee largas y anchas alas, una cresta pronunciada, ojos penetrantes y cola corta.

Se trata de una especie falconiforme de la familia Accipitridae nativa de Sudamérica, que vive bajo amenaza por la caza furtiva y la destrucción de su hábitat.