Con la llegada del verano, el alacrán comienza a aparecer. El insecto busca esconderse en lugares oscuros, y ante la presencia de una amenaza, pica con su cola, con el fin de defenderse. Pese a que en la región es habitual que se presenten, muchas veces se desconocen los métodos de prevención y la manera de actuar cuando se producen picaduras.

Al respecto, la secretaria de Salud Pública de la Municipalidad, Maricel Rosetti, brindó la información pertinente en diálogo con Radio Casilda. La funcionaria manifestó que para prevenir la llegada de alacranes a las casa, la prevención en la utilización de mosquiteros para las ventanas y rejillas sobre los conductos de agua. Además, recomendó caminar con calzado y evitar dejar ropa en el suelo. También, no acumular elementos como ladrillos, madera o leña, ya que el insecto reside en lugares oscuros.

De presentarse una picadura, en todos los casos tiene toxina debido al depósito que el animal posee en su aguijón. La reacción del cuerpo a la misma depende de la cantidad de tóxico depositada por el alacrán, dada por su tamaño, y genera dolor y ardor intenso en la zona afectada, por lo que se recomienda consultar al médico y la aplicación de hielo para reducir los efectos. En adultos, los inconvenientes no suelen pasar de eso, pero el riesgo mayor es cuando el insecto ataca a un niño, sobre todo cuando tiene un peso menor a 30 kilos, donde se han presentado casos fatales. 

En el caso citado de los más chicos, se debe llevarlos rápidamente al Hospital San Carlos. Allí, se controlan las funciones vitales, como así también que no se presenten dolores abdominales o de cabeza. Ante esas circunstancias, puede ser necesaria la administración de suero antialacrán, que  sólo se utiliza cuando la condición clínica lo requiera. Si pasadas entre seis y doce horas desde la primera atención no se presentan manifestaciones anómalas, el paciente es dado de alta, independientemente de la edad.