Santa Fe tiene varias realidades a lo largo y a lo ancho de su terreno. Hay dos que están bien marcadas, diferenciadas por los modelos productivos que se eligen en función de las características de cada zona. El ministro Luis Contigiani, analizó ambas realidades en diálogo con Radio Casilda.

“Si tomamos el sector agroexportador y agroindustrial hay una clara reposición, aumentos de volúmenes de producción y facturación. Crecieron las expectativas en todas las cadenas de valor ligadas al sector, que se vio beneficiado por la eliminación de las retenciones, la devaluación de principio de año y aun con la emergencia hídrica, hubo una muy buena producción oleaginosas”, dijo el titular de la cartera de la producción.

La parte negativa la vive una gran parte de la provincia que no vive alrededor del campo. “El sector industrial manufacturero y comercial, depende del poder adquisitivo del mercado interno y está pasándola muy mal por distintas variables. Hay una caída del consumo, menores ventas y actividades económicas, aumento de costos producción vía tarifas para el sector pymes y el tema de las importaciones, como un elemento más”, manifestó el arequitense.

En relación a cómo se complementa la política provincial con la establecida desde enero en todo la Argentina, Contigiani marcó diferencias importantes. “Hay una visión contracíclica en lo que se vio hasta ahora como macroeconomía nacional, porque no hay capitalismo en el mundo que no se haya desarrollado en base al mercado interno. Hay que expandirlo, hacerlo más competitivo y moderno, y en algún plazo, hacer transnacionales nuestras propias empresas. Partir de lo externo sin tomar en cuenta lo interno es un error, y nos va a llevar a una concentración económica y a una extranjerización de nuestro aparato productivo", señaló.

Para el ministro, "el modelo agroexportador es importante para una región de nuestra provincia, pero no agrega valor ni empleo, ni desarrollo social. Está basado en paquetes tecnológicos de gran escala que se concentran en grandes empresas donde ni siquiera el productor agrícola capta ganancias en las cadenas de valor”. El propio Contigiani lanzó una crítica a lo que se propone desde el Ejecutivo nacional porque “si no entendemos que tenemos que ir hacia una profunda transformación industrial no vamos a resolver problemas de pobreza y desempleo y no va a haber oportunidades para millones de argentinos”.

Si bien dentro del propio esquema macrista existen grises, en líneas generales, desde Santa Fe hay diferencias importantes con los sectores que plantean una matriz competitiva que aísla al mercado interno. Esto no toma en cuenta ciudades intermedias que puedan derramar su producción en pequeñas locaciones, sino que se concentra en las grandes metrópolis que resultan incontrolables. Casilda, como punto medio entre los grandes y pequeños polos, hoy está en problemas.