Los habitantes de barrio Yapeyú se levantaron en la lucha contra la inseguridad y elevaron su protestas a autoridades municipales y policiales. Los uniformados afirmaron haber reforzado sus labores en ese sector y llevan adelante tareas de identificaciones todos los días cuando detectan algún sospechoso. Aún así, todavía hay personas que se sienten intimidadas.

Desde que el personal a cargo del jefe Marcelo Albornoz tomó conocimiento de los peligros que se suscitaban a diario en las calles, apostó un móvil que pasa gran parte del día en la esquina de Mitre y Lóttici. De hecho, habló con Radio Casilda y confirmó que la presencia es permanente, incluso suelen parar a personas y vehículos para conocer sus procedencias. "Si alguien no tiene identificación y tampoco es del barrio se lo traslada a Jefatura para saber si lo que están diciendo es cierto", manifestó.

En ese mismo sentido, añadió que existen vecinos reacios a este accionar, sobre todo cuando los identificados son familiares directos. La medida apunta simplemente a la prevención, según lo detalló al Albornoz, y forma parte de las intervenciones que se hacen para llevarle tranquilidad a la población. 

Por otra parte, el director de la URIV explicó como se procede en el caso de quienes son atrapados con droga en sus manos. "Si se están comercializando estupefacientes se puede intervenir sin problemas. Pero cuando se trata de un consumo, al no estar penado, no se hace más que dispersarlos. Correlos de los espacio públicos", aclaró.

Los autoconvocados de Yapeyú volverá a verse las caras con la policía el próximo 14 de diciembre, en una reunión donde se evaluará el trabajo que se comprometieron a llevar adelante los uniformados.