La sudestada hizo estragos el fin de semana en Melincué. Vientos de 60 kilómetros por hora soplaron en el pueblo y trajeron algunos inconvenientes en la zona de la laguna. Pese a esto, uno de los encargados del mantenimiento del espacio público del pueblo negó que los inconvenientes hayan tomado ribetes de tragedia, tal como ya circulaba en las redes sociales.  

Ante rumores de desaparecidos y heridos, Carlos Goniel, guardafaunas de la laguna, dio su testimonio en Radio Casilda. “Acá no ha sucedido nada grave. Empezó con que se cayó la parte sur del hotel, pero acá no hubo desaparecidos ni nada que se le parezca. Ha habido una sudestada pero no hubo desaparecidos en Melincué”, dijo Goniel.

La confusión se generó con el derrumbe de la dañada pared del viejo hotel y sumado a eso, el alerta aumentó con el auxilio al que debieron recurrir unos visitantes que habían quedado varados en la costa de la laguna. Frente al Motel de la ruta 90, ocupantes de una lancha perdieron el motor de su embarcación aunque ninguno de sus ocupantes salió lesionado del incidente.

“Hubo tres personas del Elortondo. Estaban en la orilla, el viento los golpeó y debieron pasar la embarcación por encima de los bolsones. Vinieron los bomberos y los ayudaron. Fue ese acontecimiento menor, nada más”, aseguró el guardafaunas.

Waldemar Nardi, el jefe de Bomberos de Melincué, entregó otros detalles y reforzó el dato. Nardi afirmó que relevaron la zona y no encontraron rastros de embarcaciones abandonadas y ni recibieron llamados de auxilio. “Desaparecidos no hubo ninguno. Hubo una alerta. Fuimos a asistir a una gente que quedó en la orilla y perdieron el motor. Nos advirtieron de algunos que estaban haciendo señas en el viejo hotel y que uno se había tirado al agua. Llamamos a la policía y tratamos de hacer un relevamiento en los lugares de bajadas de lanchas. Dio todo negativo, tampoco recibimos llamados de pedido de auxilio. A la tarde circuló un video y vimos que estaban jugando y que lo hacían con saña”, relató el bombero.

Mientras, Vialidad Provincial y operarios de Hidráulica trabajan en la colocación de la tierra para realizar el alteo de la ruta 90 y reestablecer el camino que fue arruinado por el agua. En estos momentos, el pueblo ya no corre riesgos de inundarse aunque faltan algunas semanas de continuas labores en los caminos periféricos.