Persecución, libertad de pensamiento y expresión, situación indecorosa, revoleo de citaciones, acto discriminatorio, preocupación, respeto y hasta miedo, son algunos de los conceptos que deslizó el asesor legal del Sindicato de Trabajadores Municipales de Casilda y Comunas Adheridas, Carlos Marcelo Lesgart, en relación al llamado de atención del municipio a empleados que critiquen la gestión a través de las redes sociales.  

En diálogo con Radio Casilda, dijo que “se puede hablar de persecución” a partir de “citaciones al personal municipal a declarar por publicaciones en redes sociales alrededor de una situación puntual como el estado de calles o barrios”.

En los últimos días, desde el Ejecutivo municipal se apeló al Artículo 13 de la ley 9286 (Estatuto y Escalafón del personal de municipalidades y comunas de la provincia de Santa Fe), que en su inciso B remarca la necesidad de “observar, en el servicio y fuera de él, una conducta decorosa y digna de la consideración de la confianza que su estado oficial exige”, para llamar la atención a empleados que habían vertido críticas a la gestión del actual intendente Juan José Sarasola.

A partir de ello surgieron contrapuntos: Desde el Ejecutivo, a través de la subsecretaria Legal y Técnica Patricia Ferraretto justificaron la medida, pero desde el Sindicato, en la voz de Walter Britos marcaron una postura diferente. Paralelamente hubo críticas de un espacio político de la ciudad y de vecinos, y también del concejal Andrés Golosetti.

“Desde el punto de vista jurídico no encaja porque no hay una conducta indecorosa ni impropia, y en un Estado de Derecho rige la libertad de pensamiento y expresión”, remarcó Lesgart, explicando que por sobre la ley a la que apela el Ejecutivo municipal rige la Constitución Nacional donde, por ejemplo, se contempla al reconocido Pacto de Costa Rica.

El asesor legal del sindicato fue claro al mencionar que mientras el trabajador municipal “no vulnere la reputación de los demás y no ponga en peligro la seguridad nacional, puede publicar todo lo que quiera”.

Para Lesgart la situación que actualmente se vive podría empeorarse “si empezamos con este revoleo de citaciones. Porque nosotros podríamos acudir a la ley que penaliza los actos discriminatorios ¿y qué pasa si empezamos con leyes penales? ¿Dónde terminamos?”.

Y continuó preguntándose ¿qué hay de progresismo en esto y de libertad de expresión? Es muy parecido a situaciones que en parte creíamos olvidadas”.

Según considera, esta decisión de advertir de los empleados que critiquen la actual gestión de gobierno surge a partir de “opiniones minoritarias en el seno del gobierno municipal”.

El llamado de atención del municipio a empleados que vertieron críticas fue acompañado por citaciones a algunos agentes, quienes concurrieron acompañados por miembros del Sindicato.

“Los empleados están preocupados, el Sindicato también y yo también. Llamamos a la reflexión para que esto disminuya y es necesario bajar los decibeles en este tipo de actitudes”, pidió Lesgart, advirtiendo que hay “un crecimiento notable y exponencial de sanciones administrativas”.

Por último, el asesor legal del Sindicato dijo que “puede llegar a haber miedo”, aunque luego reflexionó que no lo habrá “porque les digo a los compañeros que se queden tranquilos que estamos trabajando en post de hacer cesar esto”. Y apeló a una reconocida frase del ex boxeador argentino José María Gatica, reflejada en la película Gatica, el Mono de Leonardo Favio: “’A mí se me respeta’, decía Gatica. Y a nosotros se nos respeta”.